Algunos creen que apagando los móviles durante 24 horas van a hacer presión a las operadoras -jejejeje- para que dejen de ejercer sus prácticas “abusivas”. Otros piensan que apagando durante 24 horas el ordenador sus vidas serán más felices.
Yo no voy a apagar mi móvil y pienso encender mi ordenador. ¿Y tú?
Tener móvil de empresa implica muchas cosas.
En primer lugar, implica que quieren tenerte localizado. O localizable. Es la tranquilidad de saber que en un momento dado, tú tienes algo que ellos quieren; y valoran el hecho de que puedan comunicarse contigo en movilidad, simple y llanamente porque llegado el caso puedes salvarles el culo.
Luego también implica que tu horario de trabajo, al menos a priori, se amplía más allá de las horas en que te encuentras dentro de la oficina. Una consulta de urgencia puede llegar a horas intempestivas, o en épocas vacacionales. Y tú puedes mover tus hilos.
Y desde luego, implica que se confía en tí. Porque el móvil hay que usarlo con propósitos profesionales, y no hacer llamaditas personales o bajarse politonos y sonitonos y enviar mensajes al Salsa Verde. Si te dan un móvil de empresa, es por algo.
Puede parecer una responsabilidad muy grande… pero si trabajas en telefonía móvil… y no tienes móvil de empresa… hay algo que no cuadra. No tener una línea propia de la empresa, en la que realizar pruebas, estar localizable en movilidad… probar servicios y resolver incidencias… Pero afortunadamente, esto tiene arreglo…
Desde ayer, tengo móvil de empresa.
Escrito por Óscar el 13 de Febrero de 2007
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Al final, el Carnaval de Tenerife se ha salvado de ser suspendido… pero…
¿se salvarían las Fallas si alguien las llevara al juzgado?
Si yo fuera juez, no.
“Tu único contacto con la carretera”. Así de contundente es el slogan de neumáticos AVON. Y es que los neumáticos que calzo desde ayer, son precisamente éstos. Como sabéis quienes me conozcáis, con los neumáticos no juego. No puesto que efectivamente, se trata de “lo que toca el suelo”. Es decir, que son como tus zapatos… pero van a 120 km/h. Si tus zapatos no son buenos, te harán daño. Si tus neumáticos no son buenos, tu coche sufrirá. Yo siempre he calzado Michelin, pero desde que mi hermano está trabajando Área Ruedas, he ampliado mi “visión” del mundo de la goma.
Avon es una marca de neumáticos poco conocida en España excepto en el mundo de la competición, y lleva fabricando neumáticos desde 1904. Desde hace más de 40 años, es proveedor de monoplazas de todas las categorías, incluyendo la Fórmula 1. Y muy pronto comenzaréis a ver los productos de la marca en la calle… bueno, si véis mi coche, ya habréis visto uno jejeje…
Pero hablando técnicamente de lo que me ha supuesto montar esos neumáticos, os diré que la otra vez que cambié mis viejas gomas no tuve las sensaciones de ayer. Hacía mucho viento, como hoy, y el coche se iba “de lado a lado”. Fue cambiarlos y notar drásticamente la diferencia. El coche parecía agarrarse al asfalto. Rotonda tras rotonda. Y eso no es todo. Probablemente pronto comenzaré a notar una reducción en el consumo de combustible, puesto que he montado las cuatro ruedas nuevas. Es el efecto de lo que se conoce como un neumático “de baja resistencia al rodamiento”. Y por las condiciones adversas, ni preocuparme. El volumen de desalojo de agua es superior al de los neumáticos Pirelli de su misma categoría… así que en mis viajes a Vigo, a mí plin…
Lo dicho, si queréis sentiros seguros en la carretera, además de la prudencia, hay que conducir con tino, y mantener un buen estado del vehículo; comenzando por los neumáticos, que siempre nos olvidamos de ellos hasta que -como en mi caso- están completamente cuarteados, la adherencia es penosa y toca cambiártelos de golpe. Be water, my friend…
Escrito por Óscar el 6 de Febrero de 2007
Archivado en Mundo móvil
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Ése es el lema que reza bajo las siglas de la nueva Telefónica. Como sabréis, si habéis estado siguiendo mi blog, sabréis que yo trabajo en Movistar, y que Telefónica de España y Telefónica Móviles están atravesando un proceso de fusión. Y esto me afecta a mí directamente, cosa que me parecía bastante imposible… pero ha sido así. Me traslado. Y ojo, que no estoy en absoluto disgustado, sino más bien todo lo contrario. Estoy contento y feliz. Porque este viernes “dejo” mi oficina en el centro de Valencia, para trasladarme a la cómoda y feliz Avenida del Puerto. Allí, en dependencias de Telefónica, seguiré desarrollando mi trabajo, con nuevos compañeros, nuevos horarios, nuevas disposiciones… pero el mismo espíritu con el que llevo casi tres años trabajando día a día. Y me integraré en un equipo formado por gente joven, donde intentaré aportar mi granito de arena para que la fusión entre las dos compañías sea lo más beneficiosa para mis usuarios, que en muchos casos, los considero mis amigos.
Con la Nueva Telefónica, yo también gano. Aprenderé todo lo que se me ofrezca, y me esforzaré al máximo. Siento que formo parte de algo grande. Y esa sensación, es maravillosa.
Gracias a todos, como siempre, por todo. Vuestro pequeño, vuelve a casa.