
Después de tomar mi decisión de abandonar mi actual trabajo, durante estos días he recibido tantísimas muestras de afecto, cariño y aprecio, que casi me da pena irme me siento completamente halagado y finalmente, valorado. Por fin sé lo que estos últimos tres años han significado para la gente que ha estado codo con codo trabajando conmigo, y ahora sé que mi paso por la Generalitat no ha sido en balde.
Hoy he derramado en varias ocasiones un riachuelo de lágrimas, dulcemente amargas, que quizá han expresado sin palabras todo lo que mi corazón siente por dentro.
Y en medio de toda esta vorágine de acontecimientos que me están pasando, me he dado cuenta de que hay una persona a quien públicamente no le he demostrado mi gratitud. Y ella es Vanessa. Mi apoyo constante a través de todo este tiempo… de estas últimas semanas… meses… de la vida. Gracias, Mi Niña.
Mañana será mi último día, y quiero -al menos eso pretendo- que sea muy especial… y pronto mi vida volverá a ser on-line, volveré a estar conectado con GTalk, volveré a leer los blogs que tengo tan abandonados, volveré a sumergirme en la red, a diseñar, a disfrutar… ¡¡a vivir!!
Nos vemos pronto, enfermillos…






