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Archivos de Enero, 2008

¿Por qué Nuria Roca?

Nuria RocaDebo declararme -y me declaro- fan incondicional de Nuria Roca. Doña Esposa ya lo ha asumido, porque probablemente podría decirse que viene a ser algo así como mi “amor platónico“. En ocasiones pienso que es bastante frustrante el conocer a gente de su familia y no conocerla a ella… pero tiempo al tiempo.

En este post no trato de justificar absolutamente el hecho de que me guste. Se trata más bien de un momento de procrastinación. Sinceramente, pienso que se trata de una de las mujeres más hermosas del mundo. Su voz melosa y sensual, su mirada sincera, su sonrisa cómplice y espontánea, hicieron de ella uno de los rostros más conocidos de la Comunidad Valenciana cuando empezó a trabajar en televisión allá por 1994.

Mi mujer- incluso me avisa cuando no estoy viendo la tele y sale ella. Y es que, no importa de qué vaya el programa en el que salga. De hecho si el programa durase 60 minutos, y ella sólo apareciese 5, esos escasos minutos serían lo único que valdría la pena ver. Fue una lástima dejar de escucharle en la radio por las mañanas…

Quizá lo que más me atrae de ella, además de lo obvio, es el hecho de que se trata de una persona normal y corriente, casada, mamá de dos niños, trabajadora… Se ha ganado a pulso estar donde está, nadie le ha regalado nada. Y eso también es admirable. Quienes le conocen afirman que es una persona super natural y encantadora, y que efectivamente, la imagen que tenemos de ella los que le adoramos, es completamente real.

Así que respondo a la pregunta de “¿por qué Nuria Roca?” -que probablemente me hará aquél que piense con la otra cabeza y sólo vea en sus mitos sexuales tetas y culos- con una simple y sincera afirmación: “Bueno, hay a quien le da por chupar candados…”

Más en: Nuria Roca.

¿Hacia atrás, como los cangrejos?

Es bastante interesante lo que lleva sucediendo últimamente. Yo, por motivos personales y/o profesionales, tengo poco tiempo para escribir en este blog. Y mis reflexiones se limitan a describir mi estado de ánimo, algo que me ha llamado la atención, o a un simple video curioso o algo así. Quién sabe qué será de este blog dentro de unos años. Igual el concepto de blog habrá cambiado -aún más- o tal vez se lleve otra cosa.

Con mi inmersión -mejor dicho, triple mortal desde el trampolín más alto- en el mundo del radiocontrol, he visto cómo mi tiempo se reducía, a medida que la cantidad de trabajo aumentaba. Trabajo feliz, pero trabajo… ¡y cuánto! Y miedo le tengo al día en que coja un coche, que ya lo veo próximo…

El caso es que me he perdido bastantes cosas. Por ejemplo, las redes sociales. Durante un tiempo usé Twitter y me cansé. Usé Xing y también me cansé. El Facebook del que todo el mundo habla ni siquiera sé lo que es. y de Flickr… madre mía, el día que saque a pasear a mi cámara me va a morder…

Y ahora he descubierto que “lo que está de moda” es una especie de, digámoslo fisnamente, blogs históricos. Un señor avispado coge las cartas de su abuelo de la guerra, polvorientas y amarillentas desterradas en un baúl, y las publica. Engancha a millones de personas en todo el mundo. Y su blog se convierte en punto de referencia mundial.

Debo reconocer que a mí también me gustaría que mi blog lo leyeran millones de personas. Pero tampoco es algo que me reconcoma por dentro. Sigo escribiendo porque me gusta, me relaja escribir de tanto en tanto y contar esas pequeñas cosas que igual un día mis hijos leerán y dirán “mi padre era un colgao“.

Creo que el pasar demasiado tiempo con La Banda me ha hecho ver las cosas de otra manera, y parece mentira que un geek como yo diga esto, pero prefiero el contacto humano a las redes sociales. La relación interpersonal analógica no debe ser reemplazada por la digital

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Ata loguiño…

Boxer das XestasCuando casi es medianoche, y hoy no habrá príncipe azul para recoger el zapato de cristal. Se acabó. Me voy a la cama con el corazón encogido. Pero la decisión estaba tomada. Como ya dije anteriormente, es muy duro. Pero la vida sigue. Y cuando ya no quedan motivos para continuar con un proyecto, es mejor dejarlo ahí, tal y como quedó. Sería injusto seguir viéndolo agonizar. Prefiero recordar las largas noches en vela viéndolo crecer, los buenos momentos, la satisfacción personal del trabajo bien hecho, los viajes furtivos a Vigo, las exposiciones pese a mi fobia a los perros, las sesiones de fotos… la amistad… Tantas y tantas cosas, que sólo puedo decir:

Ata loguiño, Boxer das Xestas.

El final es un beso escondido detras de un sombrero.
Al final, llega la despedida pero sigue la vida.
Ven, no tengas miedo a bailar, este es mi vals del final.
Ven, no seas timido y ven, ven a bailar este vals.
Ven a bailar este vals. Este es mi vals del final.

Amaral. “El Final”

Quark Xpress y los archivos PDF

Date por jodido. Sí, así de sencillo. No hay más. Si intentas utilizar la impresión en archivo PDF de forma nativa desde Quark Xpress obtendrás unos resultados no diré que pésimos, sino más bien, problemáticos.

El formato PDF que utiliza Quark no es el estándar. Digamos que es “el suyo”. Y te puedes encontrar con el problema añadido de que quieras imprimir sólo algunas páginas de tu proyecto. Desde Quark Xpress sólo puedes imprimirlo todo, páginas pares o páginas impares. Vaya problemón ¿eh? La solución para esto es francamente sencilla. Quizá engorrosa, pero simple para cumplir nuestro objetivo.

Lo primero que tienes que hacer es instalarte una impresora PDF. Como doy por supuesto que usas el sistema de Redmond, te vendrá bien PrimoPDF. Lo instalas -te meterá mierda de Redmond, tú dí que sí, y aparecerá una impresora llamada PrimoPDF. Una vez hecho esto, debes bajarte un archivo PPD, que es un “PostScript printer driver“. Bájatelo sin temor del sitio de Adobe. Instálatelo en una carpeta que sugiero que sea descriptiva y esté en tu disco raíz, para encontrarlo fácilmente.

Hecho esto, abre en Quark el menú Utilidades > Gestor de archivos PPD e instálalo. Cuando lo tengas, ya puedes imprimir tu trabajo. En el menú Imprimir, seleccionas la pestaña Configuración. Como tendrás seleccionada la impresora PrimoPDF, tienes que escoger como descripción de la impresora “Adobe PDF“. Ya casi está. Ahora lo que hay que hacer es modificar los parámetros del PDF para conservar calidad en las imágenes, las marcas de corte, los sangrados que necesites, etc… Piensa que lo que queremos hacer no es imprimir todo el archivo completo, sino únicamente varias páginas, o en su defecto, generar una vista preliminar que presentar al jefe de las partes que quiera ver en papel

Imprímelo y selecciona desde el cuadro de diálogo dónde va a grabarse el archivo generado… y a esperar. Una vez lo tengas generado se abrirá automáticamente. Ahora, selecciona tranquilamente desde tu visor favorito de documentos PDF qué páginas quieres imprimir y voilà… a imprimir. Esto lo harás cuando lo trates de imprimir, porque tu visor PDF sí que te va a permitir imprimir secciones de páginas. Para ello, unos consejillos:

Diversas formas de seleccionar para imprimir:

  • Página X hasta el final: indica el número inicial seguido de un guión “-” (por ejemplo “12-“)
  • Hasta la página X: pon un guión “-” y el número de la página donde debe acabar (por ejemplo. “-15“)
  • Páginas X hasta Y: escribe los números separados por un guión “-” (por ejemplo “12-15“)
  • Páginas no consecutivas: escribe los números separados por comas (por ejemplo “1,3,5,7“)
  • Alternado de todo lo anterior: pues eso, como quieras (por ejemplo “12,16-25,37-“)

De nada, enfermillos…

El final de un día duro

Hay días en los que te sientes realmente cansado. Has trabajado como un campeón, lo has visto todo negro, y has tenido ganas en muchos momentos de ponerte a llorar y a gritar como un recién nacido. Pero todo se acaba, y sabes que el final del día te espera tu mujer, tu gato, tus peces, una buena cena, y el doctor House para calmar tus nervios…

No creáis que no escribo porque no tengo nada que escribir… ¡al contrario! tengo tanto que decir, y tantas cosas que no puedo todavía decir, y tantas y tantas cosas que no tengo ni siquiera tiempo para contar… pero ya vendrán tiempos mejores. Seguro.

Hoy, como colofón a un día horribilis, un poquito de nostalgia. ¿No se os cae la lagrimilla, enfermillos?

Dragon Ball: Romantic Ageru Yo.