Ésta es mi esencia. Éste soy yo.
“Casado, valenciano y con alma felina. Diseñador e International Sales Manager de SIIM Racing, y diseñador web y administrador de redes freelance. Siempre llevo un Zippo encima. Llámame a mi Sony Ericsson y acudiré. Viajero nato, los brillantes chevrones de mi C3 devoran incansablemente los kilómetros que separan Vigo y Valencia con Céline siempre en la radio.” Así podría perfectamente resumir mis veintitantas primaveras.
Me han definido como una persona cariñosa, noble, transparente, impulsiva, con un poco de mal genio, tenaz y trabajadora, creativa, idealista, bastante bocazas en ocasiones… Pero siempre auténtico y original. Desde luego, ¡qué difícil es definirse a uno mismo! El Jefe de La Banda dice de mí que soy un puto hooligan… Me halaga.
Aunque no es oro todo lo que reluce. Como buen géminis, tengo dos caras. Y normalmente, muestro la más amable… pero también tengo mi lado oscuro. Si no quieres verlo, no hagas que te lo muestre. El fin sí justifica los medios, y hay algo que tengo muy claro, y es la distinción entre el bien y el mal. Y en ocasiones, es necesario hacer el mal para lograr un objetivo digno. Y no me temblará el pulso si debo hacerlo. Y mucho menos si es para defender a mi familia. Y familia no sólo es la que vive en casa.
Valoro mucho la familia, como puedes ver, porque por encima de todo ellos están cuando más los necesitas. Así que si en alguna ocasión me oyes decir que la familia es lo primero, tómame en serio. Con esto no bromeo.
Te pienso prejuzgar, tanto si te gusta como si no. Pero no será por tu sexo, condición física, raza, color de piel, ideología, o todas esas cosas. Te juzgaré por tu esencia. Y también te voy a clasificar y etiquetar como si fueras un fiambre en el depósito de cadáveres. Y de tí depende el me demuestres que la apariencia no es sincera, y te cambie de etiqueta; o me des la razón y te tenga cerca de mí, o aún más cerca. Y por supuesto, estoy esperando a que tú me juzgues y etiquetes. Me decepcionarías si no lo haces, en serio.
Sobre por qué escribo este blog, y otras trivialidades.
Ahora es cuando te puedo soltar una parrafada de memeces, y decirte que si nosequé de la blogocosa, que si nosecuantos de la personalidad, que si nosemenos de yoquesecuantos… Pero la verdad es bastante más simple que todo eso. Me aburría. Cuando dejé mi anterior trabajo, y comencé en el que estoy en la actualidad, el cambio fue radical en todos los sentidos. Comencé a tener tiempo libre, tiempo de ocio, y clientes que pagaran un alojamiento decente (no os ruboricéis, para éso están los negocios). Y me puse manos a la obra. Mi hermano ya se había metido en el mundillo, y me picó la curiosidad. Me parecía muy atractivo el poder escribir de las cosas cotidianas, de lo divino y lo humano, de lo que me pasa a diario, o de lo que le pasa a este mundo que cada vez está peor. Es como un diario, pero en lugar de guardártelo en secreto, lo pones en internet para que lo lea todo el mundo. Me gustaba la idea… y monté mi primer blog.
Y entonces comencé a meterme en los mundillos de los CMS, los gestores de contenidos… y aprender, aprender, aprender. Era fantástico. Mientras iba perfeccionando mis conocimientos, iba expresando mis ideas con libertad. Porque es genial poder expresarte con libertad, y poder hablar de un montón de cosas que desconoces totalmente. Lo que verdaderamente distingue a un blogger de un presunto periodista (que creo que andan acojonaditos por la proliferación de blogs…) o de un mocoso de 16 años que navega por la red a euro la hora en los cibercafés, es el hecho de que lo que cuenta es su opinión en sí, su visión de las cosas. Y para gustos, colores. A la mía no le busquéis un color determinado. Meto caña a todos, sin distinciones. Aunque, bien es cierto, a algunos más que otros.
En este blog váis a encontrar todas las cosas que me llaman la atención, las pequeñas y las grandes. Os las contaré con bastante realismo y sarcasmo. Con sorna. Jocosamente. Magnificándolas. Haciéndolas superlativas… a mi estilo, vamos. Espero que lo paséis bien y mal conmigo, que sonriáis cuando toque y os salgan los colores cuando también toque. Pero recordad que todo en la vida se resume al más puro y simple egoísmo. Escribo este blog porque me siento bien conmigo mismo. Así que nada de pucheritos y quejitas, que aquí el que manda soy yo.
Y una pizca de mi curriculum.
Bueno, cambiando de tercio, ¿qué puedo decir sobre mi currículum? Estudié derecho cuatro años y lo dejé. No era lo mío ir haciendo de agobiado del diablo por ahí. Hice la Microsoft Certified Systems Enginyeering (MCSE), pero todavía no me he examinado por motivos económicos. No obstante, me considero un buen administrador de redes, y puedo instalar desde cero la red de tu oficina o la de tu casa de forma profesional.
Llevo más de 10 años trabajando con ordenadores. Aunque básicamente utilizo sistemas Windows, me manejo también con Linux y algo de Mac. Soy diseñador freelance, y manejo las principales herramientas de diseño: Photoshop, Dreamweaver, Freehand, QuarkXpress… Realizo trabajos en todos los formatos (impreso, web, multimedia…) Además desarrollo páginas web que cumplen con todos los estándares, y trabajo con Joomla!, NucleusCMS y últimamente WordPress. PHP y CSS son cada día más amiguitos míos. Así que en resumidas cuentas, soy lo que podría decirse “un manitas” con los ordenadores.
Hasta hace poco, trabajé como Asesor de Grandes Cuentas del primer operador nacional de telefonía móvil, dentro de la organización del gobierno autonómico valenciano. Yo me encargaba de que los funcionarios fueran felices utilizando sus teléfonos móviles. Controlaba y gestionoaba a nivel administrativo las más de 10.000 líneas que actualmente existen, junto con mi fantástica compañera del CRC de Barcelona, dando soporte inmediato a los usuarios que lo necesiten, desde el centro neurálgico de Valencia. Me pasaba el día con los cascos del teléfono puestos y dándole a la sin hueso. Desde luego, no me aburría… y contento estaba un rato. He hecho muy buenos amigos, y más que espero hacer. Pero un buen día todo esto cambió.
Y cuando algún indeseable envidioso empieza a hacer de tu vida un infierno, de repente se te abre una puerta de salida, un poco de oxígeno entre tanto aire viciado… y ahora estoy aquí, en Silcar Import, diseñando páginas web, publicidades, paquetes… y cuidando de nuestros distribuidores en el extranjero, conociendo nuevos países y nuevas costumbres y formas de hacer negocios, introduciéndome poco a poco en el apasionante mundo del radiocontrol. Más feliz que una perdiz, con más sueldo y menos agobios. Echando mucho de menos a mis compañeros, pero alegre conociendo a nueva y maravillosa gente. ¡¡Y sin teléfonos que suenen a cada momento!!
Y cuando apago el ordenador, mi vida continúa.
Claro está, que hay vida más allá de la pantalla. Y ahora que me paro a pensar, no es tan aburrida como creía. Estoy felizmente enamorado y casado desde hace un año con la mujer más maravillosa del mundo, y vivo a medio camino entre Vigo y Valencia, con alguna escapadita que otra a Barcelona entre medias. Me gusta muchísimo conducir, y mi C3 me acompaña a todas partes, devorando kilómetros y kilómetros al ritmo de Céline Dion. Dejé de fumar, pero puedes seguirme pidiendo fuego porque mi Zippo siempre lo llevo encima. Y si quieres contactar conmigo, llámame y deja que mi genial Sony Ericsson haga el resto. Pero no me agobies, déjame mi espacio. Haré lo que tenga que hacer, pero a mi manera. Y da por seguro que siempre tendré algo que hacer: no puedo parar quieto ni un instante.
Tengo alma felina. Me encantan los gatos, los pequeños y los grandes, y sé que algún día dominarán la tierra. Me gusta el acero y el oro. Llevo mejor el frío que el calor. Mi color favorito es el rojo. Soy géminis, y a mucha honra. Me gusta mucho la paella, el churrasco, el pulpo y el albariño, aunque soy bastante maniático para los sabores y las texturas. Me gusta la mezcla de dulce y salado, y bebo refrescos light. Vainilla, coco, after eight, horchata, cerezas, manzana y melocotón. Ummm… Suelo ser un chico bastante ordenadito, pero si tengo las cosas desordenadas ¡no me las toques!, porque sabré que lo has hecho y me mosquearé mucho… además de que dentro de mi desorden todo sigue un orden. Estoy a favor del código libre y la mal llamada piratería. Me encanta la música, -casi- todo tipo de música. Me pierde el chill out, el jazz y la música celta. Los martes por la noche no estoy para nadie, tengo cita con mi equipo médico particular en la tele. Además, ya no le tengo miedo a los dentistas. Estoy hecho un campeón.
¿Y qué más puedo decir? Bueno, pues no lo sé. Quizá tú tengas algo que decir. ¿Por qué no lo haces? Escríbeme. Estaré encantado de contestarte. Hasta pronto…




