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Restaurar interfaz gráfica en Ubuntu

Tras cambiar tu placa base, procesador, fuente de alimentación y memoria RAM; lo mínimo que puedes esperar es que tu equipo te dé algún problemilla al intentar arrancar desde tu disco duro.

No es tan grave. De todos es sabido que los chicos de Redmond no ofrecen la posibilidad en su sistema de realizar cambios críticos en el hardware, y toca directamente hacerse un fdisk a pelo y reinfectar el ordenador. Pero los que somos recién llegados al mundo mágico de Tux, descubrimos como una hemorragia de placer que no con todos los sistemas es igual…

Cuando ayer mi camello distribuidor me dió por fin mi dosis ordenador, lo enchufamos e intentamos arrancar Windows. Nada de nada. Plof. Y yo le dije “¿Sabes qué pasa?” y él me dijo “Es que se ha atragantado con tanto caviar que le has metido“. Y entonces yo le contesté “Pero no podemos hacer nada?” y él me replicó “Sí, podemos hacer una reparación del sistema, pero probablemente te machará al Linux“. Y se hizo la luz.

Vale, pues arranquemos en Linux a ver“. Me miró con cara divertida y me dijo… si no has conseguido que arranque Windows, de Linux olvídate. Y entonces yo pulsé el botón. Y como ya he dicho, se hizo la luz. Y luego apareció el GRUB. Y después el logo de Ubuntu. Y poco después, el login de Ubuntu. Y por último, Beryl hizo su aparición. Y todos -salvo yo- se quedaron con la boca abierta (literalmente).

Después llegué a mi casa y la cosa se complicó. Claro está, yo había asumido que más no se podía complicar ya. Teniendo en cuenta que había “tocado fondo”, se trataba de estabilizar mi maltrecho disco duro, hasta tener el nuevo; y completar los trabajos que tenía pendientes. Pero la gráfica y el monitor no se llevaban bien. Así que seguí las recomendaciones del fabricante… e intenté reinstalar nvidia-glx. Pero hete aquí que me recomendaban instalar nvidia-glx-new. Tonto de mí cuando escribí sudo apt-get nvidia-glx-new.

Tras un error de X.Org, inicié sesión en modo terminal. Había perdido mi X Windows System Y puesto que mis conocimientos de Linux no son ni mucho menos extensos, tuve que claudicar y poner un LiveCD para buscar en internet la solución. Así que, enfermillo, aquí la tienes por si te puede servir de ayuda.

Restaurar la interfaz gráfica en Ubuntu.

Lo primero de todo, es abrir un terminal y teclear:

sudo dpkg-reconfigure xserver-xorg

Una vez escrito esto, aparecerá un asistente de configuración en inglés. Para poder recuperar tu interfaz gráfica, selecciona el modo “vesa“, y cuando te pida la configuración del teclado, escribe “es“. Para aceptar las opciones, hay que pulsar la tecla ESC. Una vez llegue el momento de seleccionar el monitor, lo mejor es directamente seleccionar “easy“, para escoger uno genérico. Finalmente, tras un montón de preguntas sobre la resolución y demás, se solicita guardar la configuración en el archivo /etc/X11/xorg.conf, tanto de pantalla como de teclado…

Y listo. Uno reinicia el interfaz con el comando

startx

y a disfrutar de nuevo de colorines y ventanitas. Y a volver a instalar tus drivers de la tarjeta gráfica… pero sin tonterías esta vez…

Tú sí que sabes venderte

Yo soy creador. Diseño y programo páginas web, publicaciones… y “cualquier cosa susceptible de ser impresa”. Lo que me echen. Manejo PS, Xpress, DW… y con un lápiz y un papel te escribo una página desde “0″ que al picar el código en un terminal muestra exactamente lo que se supone que debe mostrar, sin género de dudas… Me dedico a eso. Y no a venderme.

Ayer tuve un encuentro, una primera toma de contacto, con dos futuros clientes. Bueno, más bien clientas. Tras una hora y media bastante largas y densas, una de ellas me dijo que “yo sí que sabía venderme”. Y, sinceramente, me dejó descolocado.

No soy un tipo excesivamente ingenioso, ni muchísimo menos. En ocasiones consigo hilar muy fino, pero eso es otra historia. La cuestión es que es bastante complicado “vender” la conveniencia necesidad de que su proyecto no hay mejor persona en el mundo que lo pueda llevar a cabo salvo tú.

Mi bloqueo en estas situaciones me incomoda tanto, que en ocasiones ignoro si lo que estoy haciendo es escuchar y participar de la visión del proyecto del cliente, o me encuentro inmerso en una situación de negociación cuyos daños colaterales los voy a propiciar yo mismo.

Desde aquí dejo la puerta abierta a comerciales y demás para que me den algunas nociones básicas de cómo afrontar una primera entrevista con un cliente -aún incluso en condición de nasciturus, que puedan ayudarme en futuras reuniones.

Yo tengo claro qué es lo que ofrezco, qué calidad de trabajo van a obtener, y qué condición de seriedad me compromete. Pero como dice mi abuela, no sólo hay que ser honrado: también hay que parecerlo.

Cualquier ayuda, es bienvenida.

Por cierto, conseguí los dos trabajos. Al final, resolutivo al 100% ;D

Exprime un poquito más a Google

No le va a doler, enfermillos. No os preocupéis por hacer fuerza y apretar… podéis sacarle mucho más jugo. Es obvio que si sólo utilizáis Google para buscar páginas guarras y powerpoints guarros para enviar a vuestros colegas guarros de la oficina, debéis replantearos la vida.

Existe una instrucción que os hará la vida “un poquito más fácil”. Su nombre es filetype. Puesto que Google se ha metido tanto y tanto en nuestras vidas y nuestros ordenadores, no está de más que curre (¡coño!)

En teoría podemos utilizar google como un potente buscador de archivos. Lo único que tenemos que hacer es utilizar la orden filetype del siguiente modo:

Por ejemplo, si queremos buscar

Manual de Quark Xpress

y lo introducimos tal cual en el buscador, nos aparecerán referenciadas las páginas en formato HTML que encuentre Google. Sin embargo si escribimos la siguiente orden:

Manual de Quark Xpress filetype:pdf

Google se encargará de buscar documentos del tipo PDF en lugar de páginas web. Y como esto, lo que queráis: doc, xls, mdb, jpg, psd, mp3, avi, divx, torrent… Las posibilidades son prácticamente ilimitadas.

No os cortéis: que Google curre, que para eso nos vigilan