Inicio | Autor | C. Vitæ | Archivos | Fotografías | RSS | Servicios para profesionales | Administración

Velando por tu salud musical

Mañana me incorporo de nuevo al mundo laboral, tras quince días de baja por una neumonía galopante… y necesitaba un poquito de buena música para afrontar con optimismo los cambios que van a venir…

Así que este fin de semana me he ido de caza -como siempre- y he experimentado, gratamente, dos voces femeninas y una saxofonista que tengo que recomendaros. En mi línea, ya sabéis, jazz contemporáneo femenino… mis chicas del jazz…

En primer lugar tenemos a la noruega Silje Nergaard. Esta mujer, rubia y de mirada cautivadora, es compositora y cantante noruega, además de madre de dos niñas. Su voz es muy dulce, muy juvenil… nadie diría que ya ha pasado los 40. De todas las canciones que he escuchado, os recomiendo sin duda alguna que prestéis atención a “Be Still My Heart“. Es sin duda alguna, smooth jazz en estado puro.

Luego, permitidme que os presente a una niña, jovencísima, que se llama Renee Olstead. Actualmente tiene 19 años, y ha sido “apadrinada” musicalmente por Sir David Foster. Y es bastante curioso el tema, porque se “crió” musicalmente hablando escuchando música de Céline Dion, tomándola como su ejemplo a seguir. Es actriz de un show de la cadena americana CBS llamado “Still Standing“, y en 2004 el señor Foster produjo su disco debut con sólo 15 años. Dentro de poco saldrá su segundo disco, que tras oír el primero, estoy deseando escuchar.

Y ya por último, quiero hablaros de Jessy J. Esta exhuberante saxofonista californiana de orígenes mejicanos, de veintitantos años, también debuta como intérprete con este disco en el mundo del smooth jazz… pero no es una recién llegada. Su talento le ha permitido trabajar con gente como Paul Brown, Michael Bublé, Armando Manzanero y Gloria Trevi. En el mismísimo momento en que empecéis a escucharla, os daréis cuenta de que las raíces latinas hacen de su disco algo fresco y diferente… Seguro que no os decepcionará. Se sale de lo que probablemente estáis acostumbrados a oír… y nunca está de más.

Bien enfermillos, ya tenéis vuestra ración de buena música por hoy… me voy a dormir que mañana será un día largo.