Hay días en los que te sientes realmente cansado. Has trabajado como un campeón, lo has visto todo negro, y has tenido ganas en muchos momentos de ponerte a llorar y a gritar como un recién nacido. Pero todo se acaba, y sabes que el final del día te espera tu mujer, tu gato, tus peces, una buena cena, y el doctor House para calmar tus nervios…
No creáis que no escribo porque no tengo nada que escribir… ¡al contrario! tengo tanto que decir, y tantas cosas que no puedo todavía decir, y tantas y tantas cosas que no tengo ni siquiera tiempo para contar… pero ya vendrán tiempos mejores. Seguro.
Hoy, como colofón a un día horribilis, un poquito de nostalgia. ¿No se os cae la lagrimilla, enfermillos?
Dragon Ball: Romantic Ageru Yo.





